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Entrevista a Javier Vallina, músico de pop apocalíptico y contemporáneo

El guitarrista, cantante y compositor asturiano apuesta por “Bueno”, su proyecto más personal. Tras años tocando en grupos como Los Mancos, Sister Morphine y Hotel Vaqueros entre otros, el músico se centra en su carrera en solitario lanzando su tercer álbum, titulado El Refugio. Con ganas de seguir innovando en el panorama del pop español, Javier Vallina nos habla sobre su trayectoria musical, la inspiración tras su último proyecto y sus futuras aspiraciones.

¿Cómo empezaste en el mundo de la música y con qué motivación?

Empecé muy joven, cuando tenía 16 años y estaba en el instituto. La motivación tenía que ver con la necesidad de buscar algo: un lugar, un grupo al que pertenecer, una forma de comunicarse, y también tuvo que ver con la diversión. Fue una mezcla de entusiasmo, búsqueda de la diversión y búsqueda de una forma de expresión y sentimiento de pertenencia. Estás buscándote a ti mismo y lo haces utilizando la música como herramienta.

¿Cómo se creó el proyecto “Bueno”? ¿Por qué elegiste ese nombre?

Cuando empecé en la música el primer grupo con el que estuve muchos años fue Los Mancos, y luego empecé a compaginarlo con otros proyectos. Llegó un momento donde empecé a tener la inquietud de no depender de otras personas y la necesidad de hacer algo un poco más personal. No había malos rollos, pero no quería depender de los ritmos que marcaba estar en un grupo. Esos proyectos grupales entraron en standby y yo tenía la necesidad de continuar, por lo que empecé a recolectar una serie de canciones a las que empecé a dar forma, buscando el momento adecuado para empezar a grabar y lanzar el disco. Lo de “Bueno” surge a raíz de que mientras estaba en los grupos grababa cintas, las almacenaba y les ponía “bueno” como si fuera la copia buena. Además surge porque no veía necesario crear un proyecto que se llamara Javier Vallina, ya que quería mantener esa idea de que “Bueno”, aunque fuera un proyecto en solitario, pareciera un grupo. Me parecía una palabra agradable con buena sonoridad, pero no pensé en que sería complicado encontrarme en internet.

¿Cuáles son tus influencias musicales?

Hay un tipo de influencias más obvias dentro de la música que nos entusiasma como Los Beatles, The Cure, The Smiths, Los Rodríguez… pero realmente no los citaría como influencias, ya que al final es la música que te gusta y disfrutas. Algo que me ha influido de forma decisiva son los grupos con los que he tocado, la gente con la que he estado desde los 16 años. Es la gente de la que más he aprendido.

En 2009 cuando creaste “Bueno” tuviste que encargarte personalmente de todo (composición, maquetación, producción, etc.) ¿Ha sido similar el proceso tras El Refugio?

Ha ido variando con los años. El primer disco empezó como una maqueta de 4 canciones de guitarra y voz y fue creciendo de manera natural; grabé todo y lo disfruté tanto que decidí dejar el disco así. En El Refugio intenté de manera premeditada hacer algo que no había hecho antes: hacer las canciones en casa, preparar una maqueta, ir al local de ensayo y grabarlas rápidamente en el estudio. Posteriormente el productor y yo construíamos el resto de capas sobre esa base. Sí que hay un cambio en cuanto al trabajo de pre-producción y de local, algo que no había hecho antes.

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Tu nuevo álbum se llama El Refugio porque “toda persona tiene un refugio, un lugar al que pertenece y al que no debería volver, el lugar donde siempre encontramos una historia que poder hacer nuestra”. ¿Cuál sería tu refugio?

El Refugio como concepto no habla de un lugar físico, aunque pueda existir. Se trata de una zona, estado o momento en el que te encuentras bien, en el que eres como debes ser y donde estás realmente cómodo. No hablo tanto de un refugio sino de un estado donde te encuentras cuando puedes ser tú mismo y funcionar de manera libre y natural. El refugio son los amigos, la familia, la pareja, tu casa o un momento que encuentras de soledad simplemente cuando estás paseando.

Desde 1995 has formado parte de la industria musical a través de grupos como Sister Morphine o Los Mancos, ¿hay alguna anécdota especial de algún concierto? (ya sea mala, divertida, etc)

Podría destacar el ir a tocar a sitios infames que acaban siendo conciertos maravillosos por la implicación del publico. Una vez estaba tocando con Los Mancos cuando se rompieron las tablas del escenario y me caí, pero conseguí terminar la canción porque el bajo no se había desenchufado. Al final los momentos más especiales son aquellos de conexión con la gente con la que trabajas, por ejemplo cuando estás en el estudio y encuentras la idea que estabas buscando para una canción.

¿Qué grupo o artista escuchas recientemente que te haya sorprendido gratamente?

Unknown Mortal Orchestra es un grupo de Nueva Zelanda que me ha sorprendido. Durante el confinamiento tuve tiempo de revisitar música y discos antiguos que tenía un poco olvidados con algo más de calma, como Prefab Sprout que son de los años 80. Tenía un disco olvidado de ellos, Protest Songs, que es uno de los que he descubierto en estos tiempos. Lo que más he hecho es disfrutar del placer de escuchar discos enteros de principio a fin sin interrupciones, que en el día a día con la música digital podemos hacer pocas veces.

El Refugio está compuesto por una única canción de algo más de 30 minutos dividida en 9 fragmentos que funcionan autónomamente pero que están hilvanados por un hilo conductor que hace que el trabajo funcione como un todo unitario, ¿cuál es la inspiración tras esta idea?

En lo musical hacía mucho tiempo que quería hacer algo así. Desde el momento de la composición he tratado que las canciones funcionaran como partes de un todo. Tratar el álbum como un concepto era algo que me preocupaba y me inquietaba. Por eso a la hora de escuchar discos trato de escucharlos enteros, investigar qué pasa a medida que vas avanzando, comprobando si hay historia o hilo conductor. Hacía tiempo que tenía esa idea de trabajar con fragmentos de música que podían formar un todo integrado: así nace la idea de El Refugio. Además está la idea de contar una historia: el proceso de alguien que sale de casa, llega a un lugar donde empieza a ver lo que ocurre a su alrededor e interacciona con las personas de su entorno, hasta que vuelve a casa por la mañana. Al final toda esa historia es una disculpa para hablar de la forma en que las personas nos relacionamos, cómo percibimos el entorno y cómo nos relacionamos con él.

Para concluir, ¿cuál es tu proyecto de futuro?

El Refugio es un disco que aunque vaya a editarse como tercer trabajo discográfico de “Bueno”,  realmente es el cuarto disco, ya que hay un disco doble que grabé en su momento. Cuando terminé este último disco doble, vi que era muy complejo editarlo en ese momento por los medios y recursos. Ahí decidí ponerme con El Refugio, por lo que cronológicamente se coló. Me gustaría grabar, editar canciones y hacer presentaciones de El Refugio con la mirada puesta en que en 2021 estaré editando nuevo material.

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