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Depresión sonora: el sentir del confinamiento

Hace unos 3 meses, en plena cuarentena, empezaba a asomar la cabeza por Youtube Depresión Sonora con su primer tema Hasta que llegue la muerte. Reza la descripción del vídeo que es “una canción inspirada en toda la escena new wave-post punk hecha uno de los días que estuvimos encerrados y en los que lo único que quería era salir a bailar”. Poco después, veía la luz un EP de 16 minutos compuesto por 5 canciones muy variopintas, en esa línea post-punk con la que su propio artífice se define, que ha supuesto un debut muy prometedor de un joven artista bastante interesante.

El post-punk es un género que vivió sus días de gloria hace ya tiempo, pero desde hace unos años ha resurgido, sobre todo, en Rusia y algunos países de Europa del Este con grupos muy buenos como Human Tetris, Motorama, Ytpo, Buerak, Brandenburg, Ploho o Molchat Doma (las influencias de este último en Depresión Sonora son bastante notables). Sin embargo, en la escena española su presencia no es tan fuerte y menos con letras cantadas en castellano, por lo que ver un trabajo así no es tan habitual.

El EP Depresión Sonora tiene ese aire ochentero tan característico del post punk y el new wave de siempre pero sin dejar de sonar fresco, novedoso, ya que canciones como la ya mencionada Hasta que llegue la muerte (una oda a la necesidad de salir y pasarlo bien por la monotonía que podía llegar a ocasionar el encierro) o Ya no hay verano (el paso del tiempo, lo que queda y se va, esa incertidumbre que había con el verano en el horizonte, etc.) son totalmente hijas de su tiempo. Posiblemente, las dos mejores canciones del EP, en las que destaca un ritmo trepidante y pegadizo muy bailable con mucha musicalidad, alegre, aunque sus letras no sigan la misma tónica. Las otras tres pistas, Mira mis ojos, Hay que abandonar este lugar y Dime que me odias tienen una atmósfera más lúgubre y deprimente (“si nadie me recuerda me extinguiré”, llega a decir en Mira mis ojos), aunque siendo cada tema un mundo distinto entre sí digno de oírse por las variaciones entre ellos.

Estamos ante uno de los descubrimientos más agradables de este año, y esperemos que esto solo sea el comienzo y siga inspirando a gente por lo que transmite y por cómo lo hace. De momento parece que al final sí ha habido verano. Más o menos.

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