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Escribir como “Medicina para el Alma”. Entrevista a Tucho

Tucho publicó su álbum homónimo en septiembre de la manera más inesperada, y, tras presentar su primer single El Miedo, subió a su canal de Youtube una versión de Billy tema de Bob Dylan que para él tiene un significado muy especial.

Sacabas en septiembre tu álbum, que se llama como tú, “Tucho” por lo que entiendo que tiene que ser muy personal…

Pues sí, lo cierto es que en principio esto no iba a ser un disco, simplemente surgió la oportunidad de poder acompañar a buen amigo que solía girar por Estados Unidos los veranos y estuve en un par de conciertos con él y a partir de eso, volví a tocar en casa con la guitarra acústica y empecé a recuperar viejas ideas que tenía. También tuve un par de años un poco convulsos en el ámbito personal y empecé a escribir un poco como “medicina para el alma”. Como era yo y el papel en blanco empecé a escupir un poco todos mis demonios y luego, bueno, se convirtieron en temas ya más sólidos y mis amigos, que son muy buenos músicos, fueron los que me animaron a montarlos con banda y, bueno, aquí estamos (entre risas). Son temas muy muy de verdad porque están creados enfrente de un folio en blanco.

Es cierto entonces lo que dicen de que de los momentos difíciles es de donde sale la inspiración…

Sí, yo creo que cualquier sentimiento intenso, ya sea más oscuro o más luminoso, es de donde vienen las grandes inspiraciones. Así ha sido en este caso, claro.

Igual que para un padre es difícil decidir cuál es su hijo favorito, supongo que para un compositor también es difícil decidir cuál es la canción favorita de su disco, pero vas a tener que mojarte. ¿Cuál es la tuya?

(Se ríe) Es difícil, es difícil, pero en este caso sí la tengo un poco clara porque es una canción muy especial para mí que es El Miedo, que es el primer corte del disco y el primer single que sacamos. Tenía claro que era lo primero que quería que escuchara la gente, es una canción que le escribía  mi padre en un momento bastante complicado en el que estuvo luchando por su vida en el hospital, que ahora ya está fantásticamente bien, pero bueno, fue en un momento complicado y la escribí pensando en el miedo que tenía que estar sintiendo él en ese momento.

Este verano has estado de un lado para otro ¿no?

Tampoco hemos hecho muchas cosas: tocamos aquí en Madrid y después tuvimos la suerte de estar en el Stardust y he estado compartiendo escenario con grupos como Sexy Zebras o Sidecars. Luego hemos hecho unos cuantos acústicos y nos bolos de presentación con banda en Salamanca y aquí en Madrid, hemos grabado los conciertos de Radio3 también y ahora estamos cerrando una “girita” que va a ser mitad con banda y mitad en acústico. Tengo la suerte de contar en la banda con Cris Méndez, que es una artista brutal y toca la guitarra muy guay también, vamos dos acústicas y dos voces y es un formato que me gusta mucho, muy íntimo y como de hablar mucho con el público.

Cambiando un poco de registro, y siguiéndote la pista por Youtube de nuevo, ¿qué significado tiene para ti Coyotes?

Esa canción tiene también mucha historia detrás, básicamente la escribí en un momento en el que tenía mucha gente tóxica a mi alrededor, pero también tiene un poco de la experiencia vivida en Estados Unidos. Tenía muy claro que quería tener una canción que se llamara Coyotes porque los dos años que estuve allí tuve la suerte de tocar en Arizona, en un pueblo muy pequeñito que está perdido en el medio del desierto, las carreteras no están asfaltadas...y claro, los amigos que tenemos allí, que son gente jubilada ya, viven en casas prefabricadas con un taller detrás que tiene un gran bidón de agua que van a llenar en una cisterna gigantesca. Entonces hacen una cosa que a mí me hace mucha gracia, pues cuando el tanque se llena de agua y se va a desbordar, dejan que corra. Uno de los amigos que tenemos por allí, Mike, que ha sido un cowboy toda su vida, cuando le pregunto qué está haciendo me responde que “es para que beban los coyotes”. Me quedé con ese rollo y dije “tengo que hacer una canción de los coyotes”.

El 27 de mayo lanzabas en tu cuenta de Youtube una cover de Billy de Bob Dylan, banda sonora de "Pat Garret & Billy The Kid". Cuando decides cantarla ¿es más por el autor o por la película en sí?

Pues por las dos cosas un poco, fíjate. A ver, realmente es por Dylan, que la peli es una obra maestra, pero es que esa canción suya tiene un poco de historieta porque cuando contactaron conmigo del programa de radio Bienvenido a los 90 que hacía recopilatorios, me dijeron que le echara una canción de Dylan y dije “¡cómo no por favor!”. Realmente toda la banda sonora de la película es de él, pero todos los amiguetes, que solemos ir de vez en cuando de fin de semana con nuestras guitarras y nuestras cervezas a una casa rural por el monte, tenemos la tradición de que  el primero que se levanta ponga la banda sonora de la película para que nos despertemos.

¿Cómo fue trabajar con Sofía Buckingham?

Es una fuerza de la naturaleza absoluta, brutal. Su manager y yo somos muy amigos y estábamos en contacto. Cuando me comentaron lo de hacer esta canción pensé que sería mejor hacerlo con otro artista, buscar una colaboración, y lo hablé con ella y así se creó la canción. 

¿Cómo se ve Tucho en el futuro?

Lo cierto es que para mí el éxito ya está aquí, porque en un primer momento no me planteaba hacer un disco, al final lo hemos hecho y está gustando mucho; he tenido la suerte de que grandes profesionales se hayan involucrado en el proyecto, como Maite Moreno, que es una “fuera de serie”. Entonces, como te decía, para mí el éxito ya está aquí, el seguir dando conciertos y grabando canciones, que ya estamos empezando a maquetar temas nuevos...para mí eso ya es maravilloso. Todos tenemos sueños y lo que tiene que llegar, llegará, porque estamos trabajando para ir a por todas. Al fin y al cabo yo trabajo en la industria, llevo un par de salas de conciertos, el Siroco y el Sol, por lo que sé muy bien cómo funciona la historia. Tengo los pies en el suelo y me considero un tipo muy afortunado.

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