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Secundarios de lujo

John Stirratt lleva toda una vida de secundario a la sombra de Jeff Tweedy. Su unión empezó en 1992 con el llamado “country alternativo” de los seminales Uncle Tupelo. Tras su disolución en 1994 ambos empezaron Wilco, banda fundamental para entender la evolución del rock americano de los últimos 20 años.

En 1999 Stirratt conoció a Pat Sansone, músico y productor de artistas como Joseph Arthur, Andrew Bird o Josh Rouse. Aquel mismo año nació The Autumn Defense y dos años más tarde hizo su debut discográfico con The Green Hour (Broadmoor 2001) un álbum que dejaba bien claro por donde iban los tiros: un sonido de bella factura, primacía de las melodías bebiendo del pop-rock americano de los 70, aprovechando esas voces angelicales para crear brillantes armonías vocales.

Stirrat debió de quedar tan prendado de las prestaciones de Sansone que convenció a Tweedy para que se uniera a Wilco durante la gira del 2004 del disco A Ghost Is Born. Así que el grupo de Chicago pasó a ser un sexteto con Pat Sansone en funciones de teclista, guitarra de soporte y coros. Es posible que Stirrat quisiera trasladar al grupo de Tweedy la buena química de The Autumn Defense, en una maniobra para traer aire fresco a un grupo que había pasado por un infierno con la grabación de Yankee Hotel Foxtrot  (Nonesuch 2002).

Su integridad artística les llevó a tener que irse del sello Reprise Records y no sólo eso, una pelea de egos acabó con la marcha del malogrado Jay Bennett, principal compositor junto a Tweedy de Wilco. La tensión de aquella época quedó registrada en I Am Trying To Break Your Heart a film about Wilco (2003) un documental de obligada visión para todo aquel que este interesado en los entresijos del negocio musical.

Paralelamente Jonh Stirratt y Pat Sansone siguieron con The Autumn Defense, consiguieron más atención de la crítica con Circles (Arena Rock Recordings 2003) y consolidaron el proyecto con The Autumn Defense (Broadmoor records 2007) y Once Around (Yep roc Records 2010).

En enero de este año hemos podido escuchar el último capítulo de esta aventura, Fifth (Yep Roc Records 2014) álbum que les ha llevado de gira por España en cinco ciudades (Madrid, Guadalajara, Valencia, Barcelona y San Sebastián). En Barcelona los acogió la sala Sidecar. Siempre es un placer regresar a esta entrañable y pequeñita sala que suele traer a artistas enormes, normalmente en proyectos paralelos a los que les dieron fama o en solitario. Me vienen a la mente casos como Mark Eitzel (American Music Club),  Greg Dulli (de los renacidos Afghan Whigs) o Paul Kelly (el Bob Dylan australiano muy poco conocido por aquí).

En formato de trío, Stirrat y Sansone con sendas acústicas y su habitual batería Grez Wieczorek, deleitaron nuestros oídos con sus grandes voces y las buenas melodías de su soleado pop. John Stirrat, con esa cara de buena persona y yerno perfecto que tiene, advirtió que hacía diez años que no visitaban la ciudad y que estaban muy contentos de su regreso.

El set list fue casi calcado a su concierto del día anterior en Valencia. Empezaron con “Silence” y “ The Sun In California” de su según disco Circles, dando todo un recital de elegancia y clase y mostrando esa seguridad de unos músicos acostumbrados a tocar ante miles de personas. De las preciosas “Don’t Forget Me” y “The Answer” pasaron a la canción que seguramente todo el mundo esperaba; “None Of This Will Matter”, una melodía beatleniana perfecta que abre su último disco. La velada fue deliciosa, el público apretujado en la cueva de Sidecar disfrutó con canciones como “Written in the Snow” o “It’s Just That Simple”. Para los bises versionaron a Fleetwood Mac con “Sentimental Lady” y acabaron con “The World (Will Soon Turn Our Way)” una canción originariamente grabada en colaboración con Josh Rouse. En total, una hora y cuarto de actuación soberbia.

Jeff Tweedy debería dar las gracias cada día por tener a semejantes músicos cubriéndole las espaldas, siempre es más fácil teniendo a unos secundarios de lujo. Músicos entregados a algo que es mucho más que un oficio para vivir.

 

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