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Festival Málaga de Cine Español

Festival Málaga de Cine Español

El pasado sábado 20 de abril comenzó la decimosexta edición del festival de cine español de Málaga y la revista digital Poplacara estuvo allí para cubrirlo. Nuestro corresponsal acreditado en el festival, Dany Ruz, nos cuenta lo más sobresaliente de este primer fin de semana.

La apertura de esta fiesta dedicada al cine español ha estado marcada por la proyección de Ayer no termina nunca de la cineasta Isabel Coixet (Escuchando al juez Garzón, La vida secreta de las palabras, Mi vida sin mí), pero sobre todo por la gala de inauguración, evento que no he podido cubrir pero sí la entrada por la pasarela roja al Teatro Cervantes de los actores, actrices, directores e incluso del ministro de cultura Wert, el cual recibió un fuerte abucheo al entrar. Se ve que el pueblo malagueño no olvida y protesta la serie de medidas que se han implantado y las que quedan por implantar en la cultura española.

Isabel Coixet ha sido una de las protagonistas del día ya que su película, Ayer no termina nunca, ha sido la encargada de arrancar el festival. Este largometraje que participa en la sección oficial, está protagonizada por Javier Cámara (Torremolinos 73, La vida secreta de las palabras ) y Candela Peña (Torremolinos 73, Todo sobre mi madre) los cuales interpretan a una ex pareja que se reencuentra cinco años después de la muerte de su hijo y posterior huída a Alemania del personaje encarnado por Javier Cámara (en toda la película no dicen el nombre de ninguno de los protagonistas, solo nombran a su hijo, Dani).

La película nos sitúa en el año 2017, en una España apocalíptica que acaba de pedir su tercer rescate financiero y donde se habla del euro en pasado; el film está basado básicamente en una conversación entre la pareja, lo que hace que la acción en la película destaque por su ausencia, dejando así al diálogo como protagonista; a medida que avanza la conversación vamos conociendo la relación de los personajes, que pasa del amor al odio en un santiamén, y su pasado. El personaje que encarna Javier Cámara quiere dar paso al futuro y superar el pasado pero inconscientemente vive en él, totalmente opuesto al pensamiento del personaje de Candela Peña ya que vive estancada en el pasado y quiere hacer justicia por la muerte de su hijo (muere a causa de una meningitis ya que, debido a los recortes, no pudo ser atendido) pero en el fondo daría lo que fuera por superar la tragedia.

En cuanto al estilo formal de la película, Isabel se acerca mucho al cine dogma, utilizando casi en toda la película planos con cámara al hombro, lo que provoca que nos adentremos mucho más en el largometraje. Sin filtros, destacando sobre todo los planos generales y los primeros planos. Utilizando muy pocos escenarios y con apenas tres minutos de música, hace que ésta película se acerque más al cine independiente que al cine convencional.

Es una película que trata el amor de una forma diferente, donde no hay ni un beso y donde el abrazo entre los dos es el momento culmen de la trama, por lo que deja al espectador con ganas de más intensidad.

Tras la proyección de la película, asistimos a la rueda de prensa de Isabel Coixet acompañada por Candela Peña y por Alfredo Blanco, productor ejecutivo de la película, donde se realizó una batería de preguntas que dejaron algunos titulares como «Tras esta película soy otra actriz», dicho por Candela Peña al ser preguntada por lo que más le gustó de su personaje; nos cuenta que esta película la ha ayudado a entender temas como la maternidad.

Cuando se le pregunta a Isabel por la situación del cine español no se moja, solo nos dice que no tiene en cuenta nada, que ya sea con un iPhone o con su «patata nokia» ella hará cine. Esto denota que Isabel no ve el cine como una profesión, si no como una forma de vida.

Pero si Isabel no se moja sí lo hace Alfredo Blanco, quien nos ofrece una reflexión más que interesante sobre la situación actual del cine español ya que no culpa ni a la piratería ni a la subida del IVA, si no a la educación que ofrece la televisión puesto que «diariamente nos da nuestra ración de fútbol, corazón, mas fútbol y mas corazón y en mitad alguna producción norteamericana». Ahí es donde radica el problema según Alfredo Blanco. Da como solución un cambio en la programación de la televisión ya que si en la televisión no se proyectan películas que emocionan, éstas no crean adicción, «Si una película es buena lo que te hace es repetir el plato».

Sin duda no quito razón alguna a Alfredo puesto que la televisión moldea al público y si al público no se le muestra lo que es el cine español, el telespectador no asocia las películas españolas con un material de calidad ya que por desgracia hoy en día se considera de calidad aquello que salga en la televisión.

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