Nico: Musa oscura del alma | Revista independiente de música

Revista de música independiente en:

Más poplacara:

Nico: Musa oscura del alma

Nico: Musa oscura del alma

La trayectoria artística de Nico (de verdadero nombre Christa Päffgen) es una de las más interesantes y creativas del siglo XX. Modelo, actriz y musa del underground neoyorkino,fue su faceta como cantautora la que desarrolló en mayor profundidad y con la que se forjó el mito, fascinante y misterioso a partes iguales, que ha trascendido hasta nuestros días.

Nació el 16 de octubre de 1938 en la ciudad alemana de Colonia, comenzó a trabajar como modelo siendo aún adolescente y no tardó mucho en aparecer en las portadas de moda y campañas de publicidad más prestigiosas del momento. En España, su rostro fue conocido por ser la imagen de Bodegas Terry y su brandy Centenario. Dotada del don de la ubicuidad, ese que te hace estar donde hay que estar en el momento adecuado, Nico supo aprovechar sus encuentros con diferentes artistas para ir probando otros caminos en el arte. A finales de los 50 debuta en el cine con pequeños papeles y en 1959 Federico Fellini la incluye en el reparto de su aclamado film La Dolce Vita donde hizo de ella misma, una deliciosa modelo políglota y algo extravagante. Protagonizó la película francesa Striptease para cuya banda sonora grabó su primera canción, una pieza sensual y elegante de estilo jazz con música y letra del genial Serge Gainsbourg. Pero fue en Londres y tras su encuentro con Brian Jones (ex-guitarrista de los Rolling Stones) cuando comenzó a contemplar la música como el camino a seguir. Gracias a los contactos del músico, Nico grabó el single I’m not saying, una canción alegre (quizás la única en su carrera) y fiel reflejo de la explosión pop que se vivía en esa ciudad a mediados de los 60.

Acompañada por su pequeño hijo Ari, fruto de una relación con el actor francés Alain Delon al que este nunca quiso reconocer, decidió instalarse en Nueva York. Fue irremediable que Nico y Andy Warhol se encontraran. Su larga cabellera rubia, su personalidad distante e introvertida y su sobria apariencia (solía llevar chaqueta y pantalón tweed blanco) fueron el contrapunto más original al derroche de exhibicionismo banal que se vivía entonces en la Factory.

Dicen que cuando el rey del Pop Art le expuso todo lo que podían hacer juntos, esta le respondió sin vacilar; yo quiero cantar. En 1966 Warhol producía a The Velvet Underground, una banda que estaba empezando, y Nico fue una de sus imposiciones. Lo que allí se gestó fue uno de los discos más importantes e influyentes de la historia del Rock. La voz grave y sensual de Nico dotó a las canciones en las que participó de un aura melancólica, conmovedora y tremendamente personal, convirtiéndolas en clásicos inolvidables. El ego de Lou Reed consiguió que la bella alemana no tardara en abandonar la banda, pero esta ya había probado la adrenalina del escenario, dejó a un lado su carrera como modelo y se decidió a volar en solitario.

En 1967 aparecía Chelsea Girl, para el que contó con lo más granado de la escena independiente del momento, colegas y/o amantes como Bod Dylan, Jackson Browne, Tim Hardin, John Cale o el propio Lou Reed que no dudaron en arropar a la musa de hielo.

Nico se instaló en la melancolía y nos regaló un disco intimista e introspectivo adornado con bucólicos instrumentos de cuerda, la influencia de la Velvet y una pronunciada y mística atmósfera folk.

Como una especie de patito feo pero a la inversa, Nico pasó entonces de la luz a la oscuridad.

Su melena rubia se tiñó de negro. Ya no le interesaba ser ni aparecer deslumbrante. Finalmente había encontrado su camino en la música y rebuscó en el interior de su alma, trágica y oscura, para sentar las bases de su transgresor estilo. Jim Morrison (con el que tuvo una corta pero intensa relación) le enseñó cómo las drogas podían ser un vehículo inefable para encontrar la inspiración y esta comenzó a crear un universo propio, tenebroso y místico,de paisajes desolados.

En 1969 edita The Marble Index, un disco con producción y arreglos de John Cale (fiel amigo y colaborador) que supuso una auténtica declaración de principios y la colocó en plena vanguardia del panorama musical. Con letras influenciadas por poetas románticos ingleses como William Blake o Coleridge (a los que admiraba) Nico introdujo a su música el armonio, un instrumento antiguo de viento y con teclado, que resultó ser el complemento perfecto a su estilo siniestro y evocador de un tiempo medieval y princesas tristes que cultivó durante toda su carrera.

En las siguientes dos décadas Nico grabaría 4 álbumes de estudio: Desertshore (1970), The End (1973), Drama of Exile (1981) y Camera Obscura (1985); más un buen puñado de grabaciones en directo y algunos recopilatorios.

Durante esos años recorrió medio mundo con pequeñas giras y actuaciones allí donde era reclamada. Lo mismo daba una antigua catedral gótica que la sala más tirada. Envuelta en un halo de misterio y el humo de sus sempiternos cigarrillos, ella era feliz donde estuviera su armonio y un buen camello.

Aunque el éxito comercial nunca estuvo de su lado, deslumbró a un gran número de seguidores que la admiraban incondicionalmente y la crítica especializada no pudo más que alabar periódicamente la singularidad de su obra. Volvió al cine independiente de la mano de su pareja durante algunos años, el cineasta maldito Phillipe Garrel, de esa unión destaca La Cicatrice Interieure, un poema visual devastador sobre el amor y el abandono.

A los 40 años aparentaba algunos más. Las drogas (en especial la heroína) la dejaron a la deriva y cada vez más alejada de la vida pública. Más que lamentarse o intentar buscar soluciones, Nico aprovechó ese estado para convertir su música en un reflejo de su alma, haciendo de arte y vida un todo algo masoquista. Una mañana calurosa del mes de julio de 1988 Nico salió a dar una vuelta en bicicleta (probablemente en busca de algo de costo) y cayó por una de las pendientes de su adorada Ibiza. En el hospital le diagnosticaron erróneamente una insolación y al día siguiente moría tras sufrir un derrame cerebral.

La musa gótica se marchó pocos meses antes de cumplir los 50 años dejando tras de sí un importante y genuino legado musical así como una legión de fans desconsolados. Su obra influyó durante sus años en activo y sigue siendo un referente para cantantes y músicos de nuestros días. Corrientes musicales como el punk o el rock gótico vieron en ella a una pionera y la tomaron como musa maldita. Bandas y artistas como Siouxie and the Banshees, The Cure, Bauhaus, Patti Smith, Björk, Marc Almond, Laurie Anderson o Anthony and the Johnsons son sólo algunos de los nombres a los que ha llegado la alargada sombra de Nico. Desde aquí aliento a los que aún no lo hayan hecho, a armarse de valor y adentrarse en la cueva para descubrir la obra de este bello ángel caído.

Texto y Collage: Juan Carlos Espejo

Tracklist:

  • I’m not sayin
  • Femme Fatale
  • I’ll be your Mirror
  • All Tomorrow’s Parties
  • The Fairest of the Seasons
  • These Days
  • Chelsea Girl
  • Janitor of Lunac
  • Afraid
  • You Forgot to Answe
  • The End
  • Sixty/Forty
  • Heroes
  • Das Lied vom einsamen Mädchen
  • Vegas
  • Saeta
¡Compártelo!