La ruta alternativa de THE GIFT hacia el ALTAR | Revista independiente de música

Revista de música independiente en:

Más poplacara:

La ruta alternativa de THE GIFT hacia el ALTAR

El pop futurista de los portugueses THE GIFT vuelve a reinventarse en ALTAR, el sexto disco del cuarteto en el que han sido vitales la producción de Brian Eno y las mezclas de Flood (Mark Ellis).

No es la primera vez que la banda acude al asesoramiento de productores de renombre para llevar su sonido a niveles superiores. Ya lo hicieron en 2001, cuando Howie B dio algunas pinceladas al disco Film, y en 2011 con Ken Nelson para poner el broche de oro a Explode. Ambos trabajos les reportaron excelentes críticas, numerosos galardones y coronaron a THE GIFT como la banda más internacional de nuestro país vecino. Procesos llevados siempre a cabo bajo el inquebrantable sello discográfico de La Folie Records, que ellos mismos decidieron fundar como respuesta a la falta de interés de una industria demasiado comercial en aquel entonces para asimilar una apuesta tan rompedora. Hoy, en 2017, pueden seguir presumiendo de no ser una formación al uso gracias a su particular asociación con Brian Eno.

Todo comenzó cuando Nuno Gonçalves (teclista, co-letrista e incluso productor del grupo) coincidió con Eno en un viaje de enriquecimiento cultural por las favelas de Brasil. La conexión fue instantánea y cuatro años de amistad después ambos estaban en el estudio con Sónia Tavares (voz), John Gonçalves (bajo y teclados) y Miguel Ribeiro (guitarra y bajo) poniendo en marcha métodos de creación inexplorados anteriormente. Según cuenta Nuno, Eno llegó a pedirles que tocasen completamente a oscuras para ver qué canción podía salir de ahí, incluso les animó a crear instrumentos con objetos que encontrasen en la calle. «Trabajar con Brian Eno es una experiencia bien vivida, muy rica, para quien tiene una banda como THE GIFT que no es una banda común» añade  Nuno, para quien ALTAR es el mejor disco que han creado hasta la fecha.

TheGift_body_poplacara.jpg

Precisamente, ese enigmático título alude a los actos casi ceremoniales que tenían lugar cada vez que se reunían, y en los que se respiraba una atmósfera de celebración por la música y por las cosas buenas de la vida, como el arte. Y es que el recorrido musical de los portugueses siempre ha ido de la mano de la coherencia estética. Por ello han vuelto a contar con expertos del audiovisual como son los directores Paulo Costa y Carleton Raney, que han dado más vida a los temas Love Without Violins y Clinic Hope con dos videoclips de una impactante fuerza visual. «Somos una banda que tiene gusto por todo lo relativo a la imagen que permita estrechar las relaciones entre público y el artista», admite Nuno.

Parece que los riesgos sobres los que, tiempo atrás, cuatro jóvenes de Alcobaça empezaron a hacer música han desembocado al fin en la apuesta sólida y futurista que es ALTAR. Todo para seguir reportando felicidad, experiencias auditivas extravagantes, elaboradas siempre siguiendo los caminos menos comunes.

¡Compártelo!