The Residents, sonidos anónimos | Revista independiente de música

Revista de música independiente en:

Más poplacara:

The Residents, sonidos anónimos

A principios de los años setenta, varios artistas estadunidenses interesados en el avant-garde se unieron para formar The Residents, un colectivo que se caracterizó por su música experimental, sus obras multimedia y por mantener el anonimato de sus integrantes.

Su origen se remonta a 1966 en Shreveport (Louisiana) donde sus miembros se conocieron en la escuela. Para 1969 se habían trasladado a San Mateo (California) y experimentaban con cintas, fotografías o cualquier forma de arte que estuviera su alcance. En esta época se les unieron el guitarrista Phil Lithman, apodado "Snakefinger"  y el compositor N. Senada, de quien siempre se ha dudado su existencia real.

Es a Sedana a quien se le atribuyen las dos teorías que definieron el concepto artístico de The Residents: la teoría de la oscuridad, que establece que el arte puro sólo se produce cuando es anónimo, y la de la organización fonética, según la cual la música puede construirse a partir de los sonidos.

Ante la ausencia de respaldo discográfico, en 1972 fundaron su propio sello, Ralph Records, con el que editaron los discos de la conocida como etapa clásica de The Residents, considerada por muchos de sus fans como su mejor época. Abarca los álbumes: Meet the Residents (1974), The third reich 'n´ roll (1976), Fingerprince (1977), Not available (1978), Duck Stab/ Buster & Glen (1978), Eskimo (1979) y Commercial album (1980).

Durante esta etapa, en 1976, apareció The Cryptic Corporation, equipo de management del grupo que estaba formado por: John Kennedy, Jay Clem, Homer Flynn y Hardy Fox. Todos negaron ser integrantes de la banda, aunque Flynn y Fox dieron entrevistas para los medios en nombre de The Residents.

En 1981, tras la edición de su álbum Mark of the mole, emprendieron su primera gira. El tour fue un desastre comercial que casi disuelve al grupo y provocó el abandono del proyecto de Kennedy y Clem.

Esta crisis dio paso a una etapa menos productiva y que reflejó una falta de ideas. Aparecieron álbumes, como George & James (1984), Stars & Hank forever (1986) y The king and eye (1989), compuestos por material ajeno.  Otros álbumes de la época fueron las bandas sonoras Whatever happened to vileness fats? (1984) y Census taker (1985), así como el conceptual God in three persons (1988).

A principios de los años noventa publicaron el álbum Freak show (1990) que, editado en CD y CD-ROM, mostró el interés de The Residents en la incipiente tecnología informática. En 1998, volvieron a llamar la atención de la crítica con Wormwood, obra conceptual con historias alternativas de la Biblia. Le siguieron otras obras digitales como miniseries y mini álbumes para descarga mp3.  

La extensa discografía oficial del colectivo The Residents incluye más de sesenta lanzamientos, entre álbumes, EPs, sencillos y DVDs.

* Artículo publicado en la Revista TeVeo, número 18, primavera 2019.

¡Compártelo!