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MY BABY

ENTREVISTA MY BABY

Lo que ofecen es a ratos rock duro que de repente se transforma en un viaje psicodélico, que acaba en un ritmo dance, que se baila con el vientre y del que se sale con un chasquido de dedos como de la hipnosis. La obra shamanística con la que My Babe nos mete en su trance, lo es más que nunca en su último disco Shamanaid, la excelente y poderosa poción de ritmos de estos tres druidas del rock. Con ellos hemos hablado de todo esto.

Para el público español y otros lugares donde aún no os conozcan, ¿qué es My baby?

My baby es una banda de Nueva Zelanda y Holanda con base en Amsterdam que toca un estilo de blues psicodélico y funk con groove de danzas tribales.

Somos una formación de tres piezas consistentes en Cato van Dyck como vocalista y guitarra, Daniel Dafreez Johnston a la guitarra y Joost van Dyck a la batería y coros. Hemos viajado y hecho giras a lo largo y ancho durante los tres últimos años desde que salió nuestro álbum debut My Baby Loves Voodoo en 2013, tocando alrededor de Europa, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Ahora acabamos de sacar nuestro segundo trabajo Shamanaid en Reino Unido con el que tenemos previsto tocar en muchos conciertos este año.

¿Cuales son las principales influencias de la banda?

Es un sonido inspirado por el blues antiguo y la música folk pero tocado con la crudeza del soul y el funk de los sesenta-setentas y un trance nervioso como una infusión de danza electrónica.

Escuchar el folk del oeste africano, el soul etíope, el gnawa marroquí, ragas indios y música dance de todas clases nos ha ayudado a ampliar nuestros horizontes y dar forma a nuestro sonido. Queremos fusionar groove hipnótico con armonías gospel, melodías africanas y riffs funkys. Un crisol vudú desde el sur profundo que busca poner a la gente en el trance de un hechizo. 

A lo largo de las dos o tres últimas décadas la música electrónica se ha convertido en una parte importante de nuestra cultura. Es difícil saber cuánta gente conecta y celebra la vida iendo a bailar a fiestas y raves. Esta celebración tribal sigue estando en todas las cultura del mundo tras miles de años. Las raíces de esos rituales nos fascinan y nosotros hemos hecho de ese hechizo de groove hipnótico una parte escencial de nuestras actuaciones en directo pero que también prevalece en la mayor parte del álbum. Es divertido pensarlo ¡volver a tiempos prehistóricos con gente bailando juntos alrededor de un fuego! Está en nuestro ADN. 

Es cierto que se percibe mucho rock psicodélico de los setenta en My baby, tanto en la música como en la puesta en escena. ¿Podría decirse que vuetro sello de identidad?

Nuestra marca principal era intentar crear un sonido reminiscente de los setenta pero con un enfoque original hacia la música. Quizás nuestros directos tienen cierta actitud rock. Muchas bandas de los setenta tienen influencias similares y raíces en el blues, soul y folk, así que hay una conexión ahí. pero creo que también estamos influidos, no siempre de manera consciente en nuestras elecciones, por la música electrónica moderna. Nosotros soliamos vivir en comunas en Amsterdam donde tocabamos soul y blues en fiestas entre los Djs. Algo surgió de aquellos días. Así que pensamos que esto nos diferencia de las bandas inspiradas en el rock de los setenta.

Por estilo e imagen, no es lo que pretendemos. Muchas bandas son un collage de varios estilos. Nosotros no somos muy diferentes. Nos inspiramos por el arte y la moda de los años veinte y treintas, desde el Art Nouveau al Art Deco y desde vestidos flapper a kimonos o influencias de los nativos americanos. La gente suele comentar el collage de nuestro look. Es solo nuestra manera. Como un viaje por el camino de ladrillos amarillos.

Acabáis de sacar Shamanaid, ¿qué vamos a encontrar en este disco y qué evolución hay desde My Babe Loves Voodoo?

La elección de Shamanaid como título ya es algo interesante al ser, probablemente, la mejor descripción del álbum. Vino a nosotros después de volver a escuchar a Cato cantar en una demo de Seeing Red la palabra "shamanaid". Esto provocó una serie de ideas conceptuales para el álbum que parecían encajar con el título. Shamanaid es en nuestra imaginación como una bebida o una poción mágica usada en un ritual chamanístico.  Los rituales ancestrales de los chamanes en todas las culturas a menudo incluyen la utilización de la música combinada con la ingesta de alguna sustancia alucinógena. Para curar enfermedades, expandir mentes y, sobretodo, poner bien lo que está mal. Durante siglos la gente ha necesitado de la ayuda de los chamanes. La música es también una parte importante de esos rituales. Ritmos y melodías que se usan para poner a la gente en trance, así como servir de guía espiritual, una manera de ser o solo ser. La gente necesita las chispa que los encienda. Para defender su futuro. Para defender sus creencias. Solo ante el caso de un gran peligro o amenaza verán sus vidas de la forma más profunda, pero nosotros tenemos la responsabilidad de lograr esta conciencia por nosotros mismos todos los días.

Shamanaid es también como un guiño a Ponche de ácido lisérgico, un libro de Tom Wolfe de 1968 que cuenta las experiencias de Ken Kesey y los Merry Pranksters. Eran un grupo de la contra cultura hippie que viajó por Estados Unidos a mediados de los sesenta en un autobús organizando fiestas bajo la influencia del LSD que disolvían en una limonada.

Para las canciones intentamos escribir material construido sobre un ritmo hipnótico y eso es más modélico comparado con la mayor o menor escala de versos y coros de las estructuras musicales del Pop. Además nos hemos diversificado en una mayor armonía y arreglos acústicos para este álbum. El disco anterior, My Baby loves Voodoo fue más una protesta con letras que buscaban concienciar a la sociedad. Hubo mucho de desfogue de las frustraciones relacionadas con la sociedad. No nos hemos rendido con esas ideas pero esta vez nos hemos centrado en canciones reflexivas sobre el ser interior, asuntos de corazón, cuentos de hadas y baladas asesinas.

La primera vez que os ví fue como teloneros de Seasick Steve en el Eventim Apollo. ¿Cómo fue la experiencia de tocar en ese escenario mítico con Seasick?

Fue una de las ocasiones más trascendentales de nuestras carreras hasta la fecha. Tocar en tan legendario lugar con tal cantidad y majestuoso público fue algo que nunca olvidaras. Por supuesto estamos en deuda con Steve habernos tenido a bordo y defender nuestra música. A veces necesitas un embajador de categoría y tener a esta persona fue más de lo que hubiesemos querido, es un honor viniendo de un artista tan maravilloso.

Habéis estado con la gira de Shamanaid y con la de Seasick, no habréis parado en las últimas semanas. ¿Cómo habéis llevado eso?

Para ser sinceros estamos bastante destrozados. Pero conocer nuevas audiencias en el camino y descubrir nuevos lugares alrededor del mundo nos mantiene inspirados. Y siempre estás motivado por llegar a ser mejor de lo que eres. Es la mejor manera de mantenerse, actuar lo mejor que puedas y solo bombear la enrgía ahí fuera. A veces eso está obligado a volver. Es como el karma.

Desde el lanzamiento de Shamanaid y el video de Urprising habéis sonado mucho en BBC Radio Londres y en varios conciertos en la ciudad. ¿Ha sido Londres un escaparate importante para este álbum?

Hemos visitado Londres muchas veces durante el año pasado. Desde luego vemos que hay un gran interés por nosotros allí. Es una ciudad maravillosa con una asombrosa historia y diversidad en la música. Hay un gran respeto por las raíces del blues pero al mismo tiempo una búsqueda contínua por algo fresco y original. Afortunadamente, hemos tenido una respuesta muy positiva por parte de la audiencia y los medios de comunicación, por lo que seguimos pendientes de actuar allí en los próximos años.

¿Nos veremos en algún festival este verano?

La temporada de festivales ha llegado y estamos felices de tocar en el Glastonbury. Además de esto también tocaremos en el Rhythms Of The World en junio y Wilderness en agosto. La semana siguiente estaremos en el Sziget en Budapest. Y esperamos poder nombrar más festivales pronto, incluidos algunos en nuestra gira por Reino Unido más tarde este año.

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